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Buenos Aires, Viernes 20 de Julio de 2018 -  02:10 am 
OPINIÓN

14-05-2018

"Desmantelando los caminos: se acrecienta la privatización de vialidad nacional", por El Gremialista


El 5 de Octubre de 1932 se promulgó la Ley 11658 que dio nacimiento a la Dirección Nacional de Vialidad con la misión del estudio, proyecto, administración y conservación de la red vial nacional, increíblemente la administración del gobierno de Mauricio Macri en la página oficial de la actual Vialidad Nacional relata de modo nostálgico la estrecha relación entre la construcción de caminos y el engrandecimiento de la Patria.

Apenas cumplidos sus 85 años el Gobierno como señal a un sector del poder concentrado anunció el Decreto 794/2017 que crea la empresa Corredores Viales S.A. que representa “la creación una sociedad anónima paralela a Vialidad Nacional, que es un ente autárquico del Estado de hace 45 años”.

En este sentido, todos los sectores gremiales plantearon cuáles son las implicancias de tal modificación, que otorga a Corredores Viales S.A., las mismas funciones que tiene Vialidad Nacional, a saber:

El decreto prevé la participación de un capital inicial (51 por ciento del Ministerio de Transporte y 49 de Vialidad), pero advierte la posibilidad de participación del capital privado si fuera necesario”, vale decir que una sociedad anónima que cotiza en bolsa es factible de apropiarse, en cualquier momento, por capitales privados.
Implica la transferencia no sólo de recursos, sino de capital humano a la nueva sociedad anónima, desprotegiendo la estabilidad del empleo público.
Al ser una empresa que se rige bajo legislación privada, elimina todo control de lo que es la ley la administración pública. Evade las licitaciones públicas y se adjudica contratación directamente sin ir a concurso.

Se evitarían los controles de la Auditoría General de la Nación sobre cuestiones como la inspección de obra o el análisis del suelo, asfalto (que realiza la misma Vialidad Nacional en sus laboratorios) y que son controles necesarios para la seguridad de las personas que circulan en esas rutas.

Vale resaltar que cuando la empresa es privada, lo que se invierta va ser sobre rutas o autopistas que tengan un tránsito que justifique su inversión y que deje una tasa de ganancia. En consecuencia, las rutas cordilleranas o aquellas de alto tránsito, en especial aquellas de tránsito pesado, perderán su mantenimiento por ser de baja a escasa rentabilidad, pues se transforma el bien o interés público en un bien de administración privada y por ende discriminando aquello que hace a su fin de interés sectorial , se pierde su función primaria cual es el interés general que persigue la conexión de un país, el desarrollo regional pasa a un segundo plano y un retroceso en materia de integración con la región.

En mencionado decreto podría introducir peajes en todas las rutas del país sin control de precio por parte del Estado, dicho costo lo decidiría la empresa.

Hubo en la historia del Organismo políticas de soberanía en Vialidad Nacional fueron en la primera y segunda presidencia de Perón, las cuales tras 85 años de vida se pulverizaron.
Vialidad Nacional, antes de la dictadura aproximadamente 8 mil trabajadores, finalizó ese período con 3 mil personas. Dotación que se sostuvo hasta finalizar la década del 90, en los últimos años creció hasta alcanzar 6 mil personas capacitadas en la materia, hoy, tras poco más de 2 años de gestión de gobierno dicha dotación se redujo a poco más de 5 mil.

Como se manifestara desde su origen, Vialidad Nacional posee la misión de unir pueblos, de potenciar las economías regionales. Crear soberanía más allá de la comunicación y la unidad de todo un pueblo. La Argentina es muy grande y necesita de una Vialidad Nacional para que se unifique y se vea contenido todo su pueblo y desarrollado de forma pareja.

Dicho Decreto despertó el rechazo de empleados, sectores gremiales, legislativos y hoy, más allá de los innumerables pedidos de informes, sigue vigente y se acrecienta con la creación de los denominados contratos PPP –Participación Público Privada – en donde el sector privado en cierto modo asume todo el control de las obras públicas nacionales, sistema que en los países en donde se implementó ha fracasado, se encubre deuda pública, pero este análisis será motivo de otro artículo como así también el desmantelamiento y desprofesionalización del sector a través del cierre de las Escuelas Técnicas de Vialidad Nacional que vienen de la mano de un Plan de Desguace del sector de construcciones públicas nacionales bajo el pretexto de la eficiencia y transparencia, nada más lejos de ello son los tristes hechos que hoy transita el Estado en general.

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