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Buenos Aires, Jueves 20 de Septiembre de 2018 -  10:12 am 
OPINIÓN

01-05-2018

"Diputruchos en la Legislatura Bonaerense, por Eduardo Isasi


La Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, en sus dos últimas sesiones , incorporó Diputados Suplentes, en clara violación a las leyes y a su Reglamento Interno. Ambas sesiones se llevaron adelante con el ingreso de legisladores que llevan a poner en debate la legalidad de todo lo sancionado en las mismas.

La Constitución de la Provincia de Buenos Aires en el Capítulo IV – Disposiciones Comunes a ambas Cámaras, establece en su art. 93 que “Cada Cámara se regirá por un reglamento especial………”

Esta norma establece un principio fundamental para el funcionamiento de las Cámaras, cuál es la de darse un reglamento interno. Como puede apreciarse “la ley interna” tiene raigambre constitucional.

En función de ello, la prerrogativa que posee cada Cámara para establecer sus propias normas de funcionamiento, no pueden ir más allá de lo que determina la Constitución, considerada ésta última cómo Ley Fundamental.

La finalidad del Reglamento es la de regular el funcionamiento de la Cámara para que su actuación se desenvuelva de manera ordenada y eficiente (Badeni Gregorio – Tratado de Derecho Constitucional).

En ellos se prevén las sesiones preparatorias, ordinarias, especiales, obligaciones de los legisladores, licencias, designación y funciones de los Secretarios, atribuciones del Presidente, comisiones, cantidad de integrantes de las mismas, presentación de proyectos y tipos de los mismos, régimen de personal, taquígrafos, etc.

Efectuada esta pequeña introducción, pasaré a tomar el tema motivo de éstas líneas, es decir, las licencias de los señores Diputados y su régimen de reemplazo en caso de corresponder.
Esto se motiva en que en las dos últimas sesiones llevadas adelante en la Cámara de Diputados de la Provincia, se produjeron pedidos de licencias de Diputados por razones personales, por no poder asistir a la sesión (Dip. Mancini, Passaglia y Zuccari).

Hasta aquí nada anormal y perfectamente reglamentario y dentro de las facultades de los diputados cuando se ven impedidos de asistir a una sesión.

La anormalidad surge cuando, violando el Reglamento Interno y sus normas que no merecen doble interpretación, las autoridades del cuerpo autorizaron el reemplazo de los mismos por sus suplentes, haciendo convalidar ésta situación por la propia Cámara.

A modo de ejemplo, podemos citar el caso del Diputado Mancini, quien mediante nota solicitó licencia por no poder concurrir a la sesión del 22 de marzo 2018, por cinco días, fundada en razones personales. Fue reemplazado por el Diputado Suplente Batalla.

Tambien podemos citar el caso de la Diputada Vanesa Zuccari, quien en la sesión del 26 de abril de 2018 solicitó licencia por 5 días, entre el 24.4.2018 al 30.4.2018 inclusive, para participar de un Congreso en Ecuador. Fue reemplazada por la suplente María Richini.

O del Diputado Santiago Pasaglia, quien solicitó licencia por 5 días por no poder asistir a la sesión del 26 de abril de 2018. Reemplazado por el suplente Cabrera.

Los tres legisladores, invocaron, erróneamente, el art. 4 inc. b) del Reglamento Interno.

Lo que debió ser una simple inasistencia de un Diputado a una sesión, fue transformada –y aceptada por las autoridades de la Cámara- en una licencia extraordinaria para poder proceder al reemplazo del legislador. Desconocemos los motivos de ésta oscura decisión legislativa. Aunque suponemos que podría haberse dado para lograr mantener un número significativo de legisladores en el Recinto dado que, los tres mencionados, integran en Bloque de Cambiemos. Nula institucionalidad.


El reemplazo de un legislador sólo puede darse en situaciones extraordinarias y éstas se dan cuando, razones también extraordinarias, hacen que el mismo no pueda concurrir a cumplir con sus funciones por un período prolongado.


No fue el caso de los legisladores antes citados. Bastaba con que sólo informaran que no podían concurrir a la sesión.

El artículo 4 del Reglamento Interno establece lo siguiente:

“Los diputados tienen la obligación de asistir a todas las sesiones desde el día que fueren incorporados y no podrán faltar, sin permiso de la Cámara, durante el mes, a más de una sesión con o sin aviso, debiendo, en el caso de encontrarse impedidos de concurrir, comunicarlo por escrito o telegráficamente a la Presidencia.

Para faltar a más de una sesión deberán solicitar licencia a la Cámara, la que al momento de concederla resolverá expresamente si es con goce de dieta.

Las licencias que el cuerpo acuerde a sus miembros se acordarán o renovarán por tiempo determinado y se calificarán y concederán en la siguiente forma:

*Ordinarias o circunstanciales: se concederán hasta por 30 días, por mayoría de votos de los miembros presentes.

*Extraordinarias o especiales: se concederán hasta por 6 meses, por mayoría de votos de la totalidad de los miembros que componen la Cámara. Esta circunstancia dará lugar a que se incorpore temporalmente al cuerpo el diputado siguiente de la lista a la que pertenecía aquél que ha hecho uso de la licencia.

Las licencias caducan con la presencia del interesado en el recinto y se revocan mediante el voto de los dos tercios de los miembros presentes “.

Cómo puede apreciarse de la simple lectura del artículo que no admite varias interpretaciones, las licencias solicitadas por los Diputados Mancini, Passaglia y Zuccari, por razones personales y por un escaso período y para faltar a una sesión, no admitía el reemplazo de los mismos por sus suplentes.

Al llevar estos reemplazos adelante, las autoridades de la Cámara han violado groseramente el Reglamento Interno y normas constitucionales. Podrá argumentarse por parte de las mismas que el procedimiento fue avalado por el cuerpo al aceptar las licencias y proceder a tomar juramento a sus suplentes.

Si bien el cuerpo es soberano y su propio juez, esa “soberanía decisoria” cae por su propio peso cuando la misma está fundamentada en una clara violación del Reglamento y, máxime, si como pareciera, las autoridades legislativas llevaron a los legisladores a cometer el error reglamentario.

No había razones de oportunidad, mérito o conveniencia para hacer asumir a Diputados suplentes, por lo que esa decisión de la Cámara deja ser una “facultad privativa” para pasar a ser una “facultad revisable judicialmente”.

Resulta de vital importancia, a los efectos de apreciar y formar opinión sobre el asunto que aquí se plantea, conocer el origen de la norma El artículo 4 que tenemos en análisis, fue modificado en sesión del 15 de diciembre de 2015, mediante Proyecto de Resolución, Expediente D-1588/05-06, presentado por los Diputados Passaglia (Ismael), Bonicatto, Aisa, Dalesio, Gonzalez (Horacio) y Macri.

Estos legisladores señalan en los fundamentos del proyecto (de donde se extrae el espíritu que tuvieron para proponer la modificación) lo siguiente:

“……El régimen de licencias propuesto, establece un sistema de licencias ordinarias (hasta 30 días) y extraordinarias ( más de 30 días y hasta 6 meses), Las primeras, pueden ser solicitadas por los Legisladores por cuestiones personales o especiales, que no conlleven una ausencia prolongada en sus funciones, como por ejemplo una cuestión familiar o una breve enfermedad o dolencia. Las extraordinarias deben ser solicitadas por el Legislador para cumplir con Comisiones Especiales eventuales (art. 72 de la Constitución de la Provincia), por cuestiones de enfermedad que demanden un largo tratamiento y las diputadas por maternidad

En virtud de existir variados supuestos, estos no se incluyen en el texto de la norma para que no se interpreten como taxativos. Igual postura se toma con el goce de dieta ya que en el Senado Provincial se establece que al pedir licencia extraordinaria el Senador no goza de su dieta y pasa a gozarla su reemplazante. La realidad indica que existen casos donde el solicitante de licencia extraordinaria tendría derecho también a percibir una dieta, como ser el caso de solicitarse por enfermedad o maternidad. Por ello en el proyecto se deja librado al cuerpo la decisión de conceder la licencia con o sin goce de dieta………”.

Los Diputados tienen derechos y obligaciones. Entre éstas últimas puede señalarse la de prestar juramento al momento de incorporarse (art. 1 del RI) y otra de ellas es la que establece el artículo bajo análisis, cual es la de asistir a todas las sesiones.

La asistencia a las sesiones ordinarias, extraordinarias o especiales, es uno de los deberes más importantes de un legislador.

Puede ocurrir que llegue el caso que el Diputado se encuentre impedido de asistir a una sesión determinada. Ante ello, debe informarlo por escrito y al inicio de la misma la Secretaría Legislativa debe dar cuenta a la Cámara para que quede asentada en el Diario de Sesiones.

Ahora, si un Diputado se encuentra impedido de asistir a más de una sesión, por razones de salud, cuestiones personales que no signifiquen una ausencia prolongada, etc., debe solicitar licencia ordinaria la que será considerada por la Cámara, quien resuelve si se la concede y en caso afirmativo, si es con o sin goce de dieta y por un plazo máximo de 30 días (ver Exp. D-2134/ 08/09).

Llegado el caso que la solicitud de licencia del Diputado se extienda por un plazo superior a los 30 días, la misma debe ser considerada como extraordinaria o especial y puede concederse hasta un máximo de 6 meses. Cómo ya expresáramos, puede solicitarse para cumplir Comisiones Eventuales o por enfermedades de largo tratamiento y, en éste caso y sólo en éste caso se da lugar a la incorporación temporaria del Diputado Suplente. (ver Exp.D- 2456/08-09, D- 2794/08-09).

Cómo queda expuesto, las autoridades de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, han incurrido, al producir reemplazos de legisladores por sus suplentes, cuando sólo debieron tomarlo como una simple inasistencia a una sesión, en una grave violación al Reglamento Interno.

El artículo 102 de la Constitución Provincial establece que los diputados gozan de una remuneración. Cómo nada se dijo por parte de las autoridades de la Cámara en ambas sesiones (según los regístros fílmicos que se ven por Internet) sobre si las licencias eran o no con goce de dieta, suponemos que habrá 3 legisladores más cobrando sus dietas. Será un tema a resolver por el H. Tribunal de Cuentas de la Provincia.

Tambien suponemos, que a los 3 diputados suplentes que asumieron por 5 días, se les entregará el diploma y la medalla de oro que determina el art. 8 del Reglamento Interno.

Desde 1983 que no se veía en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires una violación semejante no sólo a la ley interna, sino también al derecho de los legisladores.

Los Diputados han sido llevados por las actuales autoridades a convalidar una situación por demás irregular , antirreglamentaria e ilegítima que, pueden dejar la puerta abierta para anular todo lo actuado en las sesiones en las que votaron diputados suplentes , que no estaban en condiciones, ante el tipo de licencia solicitada, de asumir el cargo. Todo muy parecido a lo que fue, alguna vez, la vergüenza legislativa del Diputrucho.

Dr. Eduardo Isasi
Ex – Secretario Legislativo de la Cámara de Diputados
Ex – Secretario Legislativo de la H. Convención Constituyente

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