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Buenos Aires, Sábado 18 de Noviembre de 2017 -  01:30 am 
INTERNACIONALES

27-10-2017

Vuelve la tensión a España ante la posibilidad que Cataluña finalmente declare la independencia


Catalanes partidarios de la separación de España comenzaron a reunirse en torno a la sede del Parlamento, que hoy se reúne y podría confirmar el escenario independentista. Al mismo tiempo, en Madrid comenzó la sesión de la Cámara alta que aprobaría la intervención de la región.

España vuelve a estar hoy en vilo a la espera de que se confirme el peor escenario posible para el conflicto secesionista de Cataluña, cuando casi en simultáneo el Parlamento regional apruebe una posible declaración de independencia y el Senado español dé luz verde a la intervención de la región.

La sesión del pleno de la Cámara alta española que debatirá y aprobará las medidas extraordinarias de intervención en Cataluña, propuestas por el gobierno de Mariano Rajoy al amparo del artículo 155 de la Constitución española, arrancó a las 10hs. hora local (las 5hs. hora de la Argentina).

Un rato después estaba previsto que se reanude la sesión en el Parlamento catalán en la que se votarán las propuestas de respuesta a las medidas de intervención que se aprobarán en Madrid, con la expectativa de que se proclame la independencia, aunque no está claro aún si habrá una votación o sólo se levantará la suspensión de la declaración firmada por el bloque secesionista el pasado 10 de octubre.

Salvo un nuevo giro de último momento, el choque entre el el gobierno catalán y Madrid está garantizado, con lo que se pondrán en marcha las drásticas medidas propuestas por el presidente Mariano Rajoy.

El artículo 155 habilita al gobierno central a intervenir en una comunidad autónoma para obligar a sus autoridades a cumplir con sus obligaciones constitucionales o cuando esté en riesgo el interés general, dos requisitos que Rajoy considera que se cumplen en Cataluña como consecuencia del proceso de secesión impulsado por el gobierno catalán.

Entre las medidas propuestas se incluye la destitución del gobierno catalán encabezado por el secesionista Carles Puigdemont, una limitación de las funciones del parlamento catalán, y la convocatoria de elecciones en la norteña región en un plazo máximo de los seis meses.

Es la primera vez que se activa este mecanismo en casi 40 años de democracia, con lo que se inaugura un escenario de gran incertidumbre en torno al alcance y la aplicación efectiva de las medidas, en un momento en que la tensión política es máxima en Cataluña, con miles de personas movilizadas en las calles en defensa del proceso de secesión.

"No hay alternativa" al artículo 155 de la Constitución en Cataluña dada la actuación del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, quien "colmó el vaso" el 10 de octubre cuando dio validez al resultado del referéndum del 1º de octubre y dejó en suspenso la declaración de independencia, afirmó hoy Rajoy ante el pleno del Senado, al pedir autorización para sus medidas.

"En Cataluña lo que se hizo fue ignorar las leyes, desconocerlas, derogarlas, incumplidas. Se reconoce y se afirma que es así. Se ha aprobó una nueva legalidad si competencia para hacerlo", recordó al inicio de su intervención. "Se ha celebrado un referéndum ilegal, sin ninguna garantía democrática, y luego se afirma que el pueblo de Cataluña ha elegido libremente su independencia", continúo el mandatario.

Rajoy subrayó que todo lo ocurrido en Cataluña "ha sido un proceso continuado de decisiones antidemocráticas, contrarias a la ley, a los valores españoles y europeos, aplastando a las minorías y sin respeto al Estado de derecho". En ese marco, insistió en que "lo único que se puede hacer es acudir a la ley para hacer cumplir la ley".

Aunque el Partido Popular (PP) de Rajoy cuenta con mayoría absoluta para sacar adelante las medidas de intervención, su plan está respaldado por el opositor Partido Socialista (PSOE) de Pedro Sánchez, y el partido liberal Ciudadanos, de Albert Rivera.

Los socialistas presentaron enmiendas al texto que están pendientes de negociación y otras que fueron aceptadas, entre ellas una que contempla la posibilidad de "anticipar" la supresión de las medidas "si cesan las causas que lo motivan", y en caso de no ser así, que la aplicación de las medidas se pueda llevar a cabo de forma "proporcionada", también "modulando su aplicación si se producen cambios en la situación".

No obstante, Rajoy advirtió hoy que lo que hizo ayer Puigdemont, quien amagó con convocar elecciones y luego dio marcha atrás, "no debe tomarse en cuenta", sugiriendo que el líder secesionista hizo una puesta en escena.

A pesar de que la posición del presidente español parece cada vez más inflexible, los socialistas catalanes negocian contra reloj para intentar convencer a Puigdemont para que renuncie a una declaración unilateral de independencia y convoque elecciones para evitar la intervención.

Se baraja la posibilidad de que los independentistas levanten la suspensión de la declaración que ya fue firmada, evitando así una votación en el pleno, donde la coalición gubernamental Junts pel Sí, como adelantó ayer, propondrá avanzar en el marco de la ley de transitoriedad jurídica, que preve un "proceso constituyente".

En tanto, centenares de personas, convocados por las organizaciones civiles secesionistas, comenzaron a reunirse en el perímetro del parque de la Ciudadela, donde se encuentra el parlamento, a la espera de celebrar la llegada de la "República catalana".

Aunque todas las opciones todavía están abiertas, si en Barcelona se declara la independencia y en Madrid se aprueba la intervención, se abre un escenario inaudito que podría llevar a la detención del presidente Puigdemont, ya que la Fiscalía anunció días atrás que preparaba una querella por rebelión, delito penado con hasta 30 años de cárcel.

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