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Buenos Aires, Jueves 21 de Septiembre de 2017 -  09:51 pm 
ESPECTÁCULOS

17-08-2017

Casi medio millón de espectadores para "El fútbol o yo"


A una semana de su estreno, “El fútbol o yo”, la nueva película protagonizada por Adrián Suar, ya cortó más de 335 mil tickets, en otra gran performance para el cine nacional que, además, supone la reconfirmación del fenómeno del actor y productor como un verdadero y taquillero rey de la pantalla grande.

Precisamente, hasta el lunes los registros de la taquilla local indicaban que el filme en el que el productor de Pol-Ka vuelve a hacer dupla con Julieta Díaz, fue visto por 335.401 personas en las salas comerciales todo el país.

Que son muchas, 364 para ser exactos, una demostración de la gran expectativa que la nueva comedia de Marcos Carnevale provocó y que hizo que en la Ciudad el título estuviera en la cartelera de las cinco salas que conforman el complejo Cinema La Plata: City, Ocho, San Martín, Paradiso y Rocha.

¿Qué tiene Suar para, en un panorama donde las películas taquilleras son estadounidenses y el público parece darle la espalda a las comedias y al cine nacional, siempre triunfar?

Varios son los factores que podrían esgrimirse para justificar su magnetismo, pero en primera instancia hay que hablar de carisma: Suar, como otros protagonistas de la farándula nacional, es una estrella de las que ya no existen en el panorama internacional, un miembro del “star system” que regía en los viejos estudios de Hollywood pero que ha dejado lugar para un mundo sin estrellas centrales, con cientos de cuerpos celestes brillando por momentos y dejando el lugar a otros meses después.

Pero en Argentina aún quedan resquicios de ese sistema, y Suar, como Darín, es una de esas estrellas que destacan y convocan por su sola presencia.

Suar es además un rostro familiar, que ha crecido entre la audiencia, primero como actor, luego como productor, y que si bien ha perdido algo de su magia televisiva, reinventó la novela costumbrista y luego, a partir de su incursión en el cine con “Comodines”, pensó el séptimo arte como un entretenimiento para masas. Si Ricardo Darín es garantía todavía de gran cine nacional, capaz de mezclar entretenimiento masivo con filmes pensados, Suar, como una especie de Tinelli de la pantalla grande, ofreció en sus últimas salidas a las salas comedias divertidas, sin pretensiones ni complicaciones, para el espectador “de a pie”.

ENTRETENIMIENTO

“El Chueco” emerge así en un panorama donde el cine nacional, a pesar de entregar grandes películas cada año, no es visitado por la audiencia por considerarlo “europeo” y “demasiado solemne”, en un bálsamo de entretenimiento puro, que es lo que muchas veces busca el público un sábado a la noche.

La familiaridad con Suar, el chico de “Pelito” y “La Banda del Golden Rockett”, se extiende así a sus propuestas: el espectador común puede no saber de qué tratan exactamente sus filmes (aunque los títulos de sus propuestas son cada vez más explícitos) pero saben que en su cine encontrarán una salida entretenida.

Nos encontramos así ante una nueva “batalla” de la guerra entre la crítica y la audiencia, que no escucha los comentarios de los especialistas que señalan el tenor televisivo o los lugares comunes que visitan algunos de los productos producidos y escritos por Suar.

Porque si “Un novio para mi mujer” o “Me casé con un boludo” fueron aplaudidas como buenos ejemplos de comedias, “El fútbol o yo” ha recibido numerosas críticas, señalando que la película, por ejemplo, apresura algunas situaciones que parecen estar en la película para obedecer a una fórmula, como la tercera en discordia, los personajes secundarios sin pantalla, la redención final.

¿Son “sutilezas” que no interesan al público que va al cine como una salida más, sin pensar en Fellini o la Nouvelle Vague sino en reírse un rato? ¿O son películas empujadas por un multimedios y un impresionante aparato de marketing, que subestiman a la audiencia? La respuesta está abierta al debate.

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