Easy Responsive Tabs to Accordion
Buenos Aires, Jueves 21 de Septiembre de 2017 -  09:55 pm 
ENTREVISTAS

30-11-2016

“Siento que todavía me falta mucho”


El actor, que espera el estreno de tres películas para 2017, cumplió un sueño al entrar al mundo del cine. Hasta se dio el lujo de rodar con Depardieu y proyecta dirigir. Igual asegura estar en un período de formación.

Tenía mucha razón Peter Lanzani en insistir y lucharla en un intenso período de prueba que incluyó siete castings para quedarse con el papel de Alejandro Puccio en “El Clan”. Su destacada participación en el film de Pablo Trapero lo colocó en otra posición como actor. Logró reconocimiento internacional, le permitió dejar atrás su pasado como integrante de la factoría Cris Morena y recibió nuevas propuestas cinematográficas. Durante el 2016 filmó tres películas, que se irán estrenando a lo largo del próximo año.

“Para el 2017 estoy leyendo unos guiones más y muy probablemente vuelva al teatro, pero lo único que tengo confirmado hasta ahora es ‘Un gallo para esculapio’”, adelantó Peter sobre la nueva ficción de la productora de Sebastián Ortega, Underground, en colaboración con TNT.

“Uno siempre se imagina cosas, sueña más que nada. Y lo que se dio con el cine era una. Las ganas estaban y lo buscaba. Haber debutado con ‘El Clan’ me ayudó muchísimo para todo lo que vino después”, confesó Peter en diálogo con La Razón, en el cierre del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que contó en su programación con “Hipersomnia”, el film de Gabriel Grieco. “Es una película de terror. Mi personaje está metido en una red de trata. Es probable que se estreno en febrero próximo”, adelantó Peter que viajó junto a tres amigos a Mardel para “ver películas, conocer gente del cine y disfrutar un poco de la playa”.

-Me imagino que estarás eternamente agradecido a “El Clan”...
-Sí... pensá que yo nunca había estado enfrente de una cámara de cine y “El Clan” me dio esa oportunidad. Encima de todo la película fue una bomba, una explosión tremenda.

-¿Qué fue lo más loco que te sucedió con la película?
-Conocer gente. En Venecia le pude dar la mano a (Alfonso) Cuarón y se me caía la cara porque crecí mirando sus películas. Para mí es un animal. O que se te acerque gente de otros países que vio la película y te felicite por el laburo. Eso son unos mimos lindísimos. Yo no actúo por eso, pero cuando está es un mimo lindo. Aún hoy mis amigos que están de viaje me mandan fotos del afiche de la peli en diferentes lugares. Hace poco pasó en Alemania. Es una verdadera locura.

-¿Ya te considerás un “actor de cine”?
-Yo siento que me faltan añares de todo. Siento que ni siquiera arranqué en este mundo... Pero arranqué que es lo importante. Se cumplió un sueño y ahora hay que seguir entrenándose para mejorar, seguir con continuidad y seguir creciendo. Pero en el medio ir disfrutándolo. Es algo que me encanta. Soy un proyecto de cinéfilo desde que tengo uso de razón. Me encanta ir al cine y tener la posiblidad de hacerlo es loquísimo. Es como que a un fan del fútbol lo llamen para jugar en el Barcelona. Igual no divido entre actor de cine, tele o teatro. Disfruto de las tres cosas. Tuve la suerte y las posibilidades de incursionar en las tres y me encantan.

-Teniendo en cuenta esto, ¿te ves algún día como director?
-Me gustaría. Pero me falta muchísimo. Tengo que aprender mucho. Hay todo un recorrido que tengo que caminar y transitar. Se que en algún momento lo haré porque está en mi cabeza pero hoy en día me falta una formación que aún no tengo. Un poco es arriesgarse y hacer, pero hoy estoy abocado a la actuación y quiero seguir incursionando en ese camino, aprender sobre la dirección y quizás en un futuro animarme.

Además de “Hipersomnia” y “Los últimos”, ópera prima de Nicolás Puenzo (“es la historia de dos chicos en un campo de refugiados en un futuro apocalíptico”), Lanzani viene de filmar “Sólo se vive una vez”, con Gérard Depardieu, Santiago Segura, Carlos Areces, Pablo Rago, Luis Brandoni y Darío Lopilato, entre otros. “Un elencazo. Aprendí mucho trabajando con ellos. Seguro la peli va a andar bien porque hay acción y comedia asegurada”.

Bajo la dirección de Federico Cueva, Peter compone a Leo, “un pibe de un sector medianamente bajo que hace chanchuyos con una especie de pareja y tratan de sobornar a personas, y en uno de ellos se mete un grupo de mafiosos liderado por el señor Depardieu, y nosotros nos quedamos con lo que ellos vienen a buscar. Así que toda la película se basa en la persecución que le hacen a mi personaje y ahí se arma un lio terrible”, describe.

-¿Cómo fue compartir escenas con Depardieu?
-Era todo el tiempo mirarlo, analizarlo, ver los movimientos que hacía, qué decisiones tomaba. Tenerlo enfrente era como tener a Obelix, o a uno de los tres mosqueteros, o a Cyrano de Bergerac, qué se yo, se te remueven muchas cosas. Por suerte pegamos muy buena onda, y cuando podíamos charlar lo hacíamos como podíamos, hablamos de cine y de otras cosas también, pero lo bueno es que es un tipo que abre el juego siempre y propone cosas al director en el set, y si no le gusta algo va por un lado que le satisface, siempre con el consentimiento del realizador. Conoce mucho lo que hace, sabe cuándo componer matices y cuándo no, tiene en claro su psique du rol. Es un tipo que juega a otra cosa.

Fuente: La Razón

Untitled Document